|
Agricultura Ecológica es aquella que
para su producción no emplea sustancias nocivas como,
pesticidas químicos de síntesis, abonos químicos,
herbicidas y demás productos para mejorar la producción
sin reparar en las consecuencias que ello conlleva.
La Actividad de la Agricultura Ecológica
se desarrolla en el marco del Reglamento CEE 2092/71 para
productores agrarios y alimentarios, y del reglamento (CE)
1804/1999 para productores de origen animal.
En España existe el Consejo Regulador
de la Agricultura Ecológica, órgano que ejercía
las funciones de control y certificación para toda
España, hasta que fueron transferidas las competencias
a las Comunidades Autónomas. Por lo que, son las Comunidades
Autónomas las que certifican y documentan la producción
Ecológica otorgando los avales oportunos. Estos avales
deben ser cumplidos por productores, elaboradores y comercializadores,
los cuales se someten a controles e inspecciones periódicas
por sus oportunos Órganos de Control.
Este Órgano certifica y avala las
producciones mediante el logotipo específico de la
Agricultura Ecológica. Este logotipo también
lleva el número de certificación de cada producto.
|
A finales de 1995
se creó el Órgano de Control de la Agricultura
Ecológica de La Rioja como entidad pública
que lleva a cabo las tareas de control y certificación
en el ámbito geográfico de La Rioja. |
En la Agricultura Ecológica, como
hemos comentado antes, no se permiten el uso de sustancias
nocivas. Estas tienen muchas consecuencias negativas, por
ejemplo:
- Pesticidas químicos de síntesis:
- Están totalmente prohibidos.
- Pueden ser cancerígenos, afectando directamente
sobre la salud de las personas.
- El uso masivo de herbicidas puede provocar la erosión
de los suelos cuando llueve, ya que la tierra pierde la
protección natural que le protege.
- La mayoría de estos productos son muy persistentes
y de muy difícil absorción, por lo que la
contaminación dura mucho más tiempo en los
ecosistemas.
- Son muy dañinos, ya que no discriminan entre
los agentes positivos y negativos, por ejemplo pueden
erradicar las plagas, pero a costa de sacrificar la fauna
autóctona y beneficiosa para los cultivos.
- La utilización de abonos queda
controlada:
- El uso de los abonos de fuentes naturales
se restringe.
- Los abonos químicos quedan prohibidos, ya que:
o Los abonos químicos (nitratos,
fosfatos, etc) son de rápida absorción,
pueden contaminar los conductos acuíferos, pérdida
del manto natural de los suelos, etc.
o Producen frutas, hortalizas y verduras de mejor presencia,
pero de peor calidad nutritiva.
- En la ganadería no se permite
el uso de hormonas químicas ni medicamentos.
Concluyendo, la Agricultura Ecológica
reúne las condiciones más favorables de uso
por parte de los consumidores, ya que la agricultura convencional
abusa de las sustancias antes descritas para conseguir la
mayor producción posible. La agricultura de control
integrada también utiliza dichas sustancias, de forma
más controlada.
La Agricultura Ecológica y el consumo
de productos ecológicos tienen una gran inquietud en
la actual población, preocupada por su propia salud.
Su consumo va en aumento, dando así confianza a aquellas
personas que vivimos lo ECOLÓGICO de una forma especial.
|